La Promoción “Miles Christi” 2026 entregó una significativa escultura de nuestro Santo Patrón como legado para las futuras generaciones. La jornada reunió a toda la comunidad educativa en una celebración de fe, fraternidad y encuentro.
El viernes 28 de agosto, el Colegio Agustiniano San Martín de Porres vivió una jornada especial con motivo del cierre del Mes Agustiniano, en el marco de la solemnidad de nuestro Padre San Agustín, Santo Patrón de la Orden de Agustinos Recoletos. Estudiantes, docentes, directivos y padres de familia se unieron para celebrar su vida, su obra y, sobre todo, la vigencia de su mensaje en la formación de nuestros jóvenes.
La jornada se inició con la procesión de San Agustín, que partió desde el patio del nivel de Primaria y recorrió los espacios del colegio hasta llegar al encuentro con los estudiantes de Secundaria. Al ritmo de la canción “Somos uno”, interpretada por las voces de nuestros estudiantes, toda la comunidad dio la bienvenida a nuestro Santo Patrón, en un momento que expresó la unidad y el espíritu fraterno que caracteriza a la familia agustiniana.

Uno de los momentos más significativos de la mañana fue la develación y bendición de la nueva escultura de San Agustín, donada por la Promoción “Miles Christi” 2026, como un legado que permanecerá en nuestra institución para las futuras generaciones. La ceremonia contó con la presencia del Padre Promotor, Fray Nicolás Vigo, quien estuvo a cargo de la bendición. Lo acompañaron la directora, Yessica Llerena; el presidente de la Promoción, Sebastián Saavedra; los representantes del Comité de la Promoción 2026 y los padres de familia que hicieron posible este significativo presente.
Ubicada en el frontis principal del colegio, la escultura presenta a San Agustín en movimiento, con las manos abiertas en actitud de predicación y sosteniendo su obra De Trinitate. Su postura dinámica representa a un Agustín en obra, activo y comprometido con el anuncio de la Palabra de Dios. No se trata de una imagen estática, sino de la representación de un hombre que salió al encuentro de los demás, buscó incansablemente la verdad y puso su vida al servicio de Dios y de la comunidad.
Por ello, esta escultura adquiere un profundo significado para la Promoción “Miles Christi”. Más que un presente, constituye un legado para la posteridad, una imagen que acompañará a nuestros estudiantes y que simboliza también el espíritu de una promoción llamada a dejar huella. El San Agustín en movimiento recuerda a cada joven que la formación agustiniana implica también ponerse en camino, descubrir una misión y actuar con compromiso frente a los desafíos de su tiempo.

Luego de la develación, la comunidad participó de la Eucaristía de acción de gracias, presidida por Fray Nicolás Vigo en el patio de Secundaria. Este espacio de celebración permitió renovar nuestra fe y recordar que la espiritualidad agustiniana se construye desde la búsqueda de la verdad, la interioridad, la fraternidad y el servicio.
Durante la ceremonia, Fray Nicolás Vigo invitó a la comunidad a ir más allá del recuerdo de la vida de San Agustín y a reflexionar sobre su misión y su obra. Su mensaje puso énfasis en la vigencia del ejemplo de Agustín para los jóvenes de hoy: un hombre que vivió un profundo proceso de búsqueda, transformación y encuentro con Dios, y que posteriormente hizo de su vida una misión al servicio de los demás.

El compartir agustiniano: celebrar que somos comunidad
La jornada concluyó en las aulas con el Compartir Agustiniano, un momento especialmente significativo para nuestra comunidad educativa. Estudiantes y docentes compartieron un espacio de encuentro que permitió vivir, de manera sencilla y cercana, uno de los valores fundamentales de la espiritualidad de San Agustín: la amistad y la fraternidad.
Compartir juntos, reconocernos como parte de una misma comunidad y celebrar los vínculos que nos unen expresa una de las enseñanzas más profundas de Agustín: la vida adquiere un sentido especial cuando se construye con los demás. El compartir agustiniano se convirtió así en el cierre perfecto de una jornada que comenzó con la bienvenida a nuestro Santo Patrón y terminó fortaleciendo los lazos de amistad y comunidad que identifican a nuestra familia educativa.
