Recolección Agustiniana

Este 5 de diciembre nuestra familia Agustino Recoleta celebra el día de la Recolección, un evento importante de nuestra historia que nos llama a volver a nuestras raíces y salir al mundo como peregrinos de la esperanza.

La Recolección nace en el seno de la Orden de San Agustín, donde había un grupo de frailes insatisfechos con la vida que llevaban y que tenían ansias de mayor perfección, de más radicalidad, de más autenticidad, de más vida de oración, de más austeridad y pobreza, de más mortificación, de más Evangelio, de más radicalidad…

Por eso en la actualidad, para hablar de la Recolección y que la gente lo entienda mejor, lo hacemos desde esa palabra clave, que es la palabra “más”. Un más que tiene que ver con “intensidad”, con la pasión que le querían poner los frailes a su vida. Tiene que ver con el ardor, con meterle otra marcha al ritmo de nuestra vida, con vivir a tope, como dirían los jóvenes hoy. Tiene que ver con radicalidad, con autenticidad; con andar en verdad, que decía Teresa de Jesús.

Recolección tiene que ver con vivir a la intemperie, con arriesgar y fiarse, con vivir de fe, con no tener asido el corazón a nada. Recolección tiene que ver con vivir en profundidad y con hondura y con no quedarse en la superficialidad. La Recolección agustiniana es poner más pasión en las cosas que llevamos entre manos. Recolección es ese “vamos que todavía se puede más, que lo podemos hacer mejor, que podemos sacarle más jugo a las cosas”.

La Recolección tiene mucho de insatisfacción y tiene un plus de rebeldía. Insatisfacción con el hecho de ir llevando la vida de cualquier manera, sin cuestionarse nada, dejándose llevar por la corriente. Insatisfacción respecto al todo vale y con unas relaciones interpersonales superficiales que no generan vida. Insatisfacción con ir llevando la vida sin hacerse preguntas. ¡Y atención!, porque esto vale lo mismo para los frailes, que para las monjas, que para las religiosas, que para los seglares. Cada uno en su respectivo estado de vida y en su vocación.

Fuente: Inquietar